martes, 17 de julio de 2012

Shanghai como súmmum del capitalismo.


Lo primero que notas es el calor, insufrible, es un calor pesado, que te hunde, y que junto con la humedad hace que la sensación térmica sea de nivel ahívalaostia, asfixiante como poco. Lo siguiente es que aquello es alto, mucho, muy vertical, tanto que se resiente tu cervical de mirar en pos del último piso. Todo es grande, todo es recargado, llamativo, luminoso, electrificado y conectado, exagerado en vertical pero también en horizontal, grande en espacio y acelerado en  tiempo, porque es una ciudad rápida,  todo fluye, circula tanto en autopistas wifi y en las de hormigón y asfalto de cuatro pisos que van del centro comercial al comercial center al son de tipos de cambio,  primas y Tommy Hilfiger. Allí puedes perfectamente notar como el capital se mueve de cuenta a cuenta sin ni si quiera rozarte, y que el dinero bueno es el dinero gastado, finiquitado, expendido, el consumir lo último, lo nuevo, lo reciente, el postconsumismo se ha dejado por el camino todo aquello que significaba poseer una cosa, envejecer con ella, porque la fecha de caducidad aquí es mínima, marcada por los anuncios de neón que invaden hasta los cuartos de baño, alardear de lo último y tirar lo penúltimo, es el i-consumo ¿Obsolescencia programada? No hace falta, lo de anteayer ya no vale, que esta pantalla me dice que ya es viejo y anticuado. Espabila vecina que hay que ahorrar para el ipad.


           
El cemento y el vidrio han construido un no lugar de 20 millones de personas, anodino y aséptico a partes iguales al ritmo de crecimientos más rápidos que lo hace la marea. Un puerto comercial que ocupa 40 kilómetros de playa, llevando de todo a todos al son de jornadas de trabajo de 14 horas con un día de descanso al mes ¿Vacaciones? En el mar y por la tele.




            Si EE.UU marcaba el ritmo, cuando sean estos los que lo marquen… mejor ni pensarlo. El que manda, dispone, y estos mandarán pronto ¿O es qué no lo estamos notando?

lunes, 16 de julio de 2012


Si la crisis fuera al revés. (Y Alemania le debiera el dinero a España). Modo irónico funcionando.


Miguel.           -Hombre Paco, tan puntual como siempre.

Paco:              -Las siete y uno. Un minuto tarde he llegado, pero espero me perdones ¿Qué tal estás?

Miguel.           -Bien, ojeando el menú aunque no tengo mucha hambre, y mira, la ensalada de pepino todavía la tienen.

Paco:              -Pepinos alemanes, no los vuelvo a comer en mi vida ya los pueden ¡La gente está muriendo por la bacteria esa!

Miguel.           -Es increíble lo que nos venden, increíble.

Paco:              -Alemanes, ya se sabe, todo el día de fiesta y sin trabajar, y luego pasa lo que pasa, los pepinos contaminados y nadie se da cuenta. El dinero y el esfuerzo que lo pongan otros, que ellos prefieren estar todo el día durmiendo la siesta y de fiesta.

Miguel:           -¿Has leído los periódicos? Los políticos les han dicho que si querían toros o trabajo y cómo no, han elegido toros, si es que somos demasiado buenos con ellos, demasiado buenos.

Paco:             -Es increíble, menudo país, a los alemanes les das fútbol y les da igual que el político de turno sea un ladrón, los votan otra vez incluso con mayoría absoluta ¿Por qué? Por que de ahí todos pillan cacho, si no, no me explico como lo hacen, porque los ladrones aquí en España están todos en la cárcel, yo desde luego, no quiero a un chorizo que sea el que mande en mi pueblo.

Miguel:           - Ya te digo, si votan a ladrones es porque todos lo son. Si es que cada vez que veo una noticia de Alemania es para echarse las manos a la cabeza. Uno de los jueces más grandes de allí se ha gastado un dineral en cenas con su amante, y  nadie dice nada, nadie hace nada y por supuesto, el señor en cuestión no dimite ni dimitirá. País.

Paco:             -Es que lo tienen todo manga por hombro, montaron una empresa pública para unos fastos que iban a crear hace 20 años, lo lógico es que la empresa en cuestión cerrara una vez terminados los fastos. Pues no, en Alemania la lógica no es la misma que aquí, ha tardado 20 años en cerrar, mientras daba de comer a unos cuantos. Aquí la hubieran cerrado al día siguiente de terminar. Fijo.

Miguel:           Lo más grave es que se han fundido un dineral, en todo lo que han podido y más, aeropuertos cerrados, circuitos, circos, museos, maquetas, y mejor no seguir, un dineral que no era suyo, pues nos lo tienen que devolver, cueste lo que cueste.